25 de Mayo de 2026
![]() | Lic. Raymundo Jiménez Al pie de la letra |
| | 25 May 2026 - 07:57hrs
El jueves de la semana anterior, el grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, que coordina Ricardo Monreal, envió a la Comisión Permanente dos iniciativas de reforma –una constitucional y otra a leyes secundarias– para establecer la intervención probada desde el extranjero como una nueva causal de nulidad de los procesos electorales.
Las reformas tienen un claro destinatario: el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ya derrocó y encarceló al dictador Nicolás Maduro, de Venezuela, y ahora va por Raúl Castro Ruz, de 94 años, al que Washington pretende enjuiciarlo porque le imputa que como ministro de las fuerzas armadas de Cuba ordenó en 1996 derribar dos avionetas de la organización de exiliados cubano-estadunidenses Hermanos al Rescate.
El jueves 5 de marzo pasado, en un acto con el equipo de futbol Inter Miami en la Casa Blanca, Trump aseguró que quería “acabar primero (la guerra) con Irán” y que “Cuba es cuestión de tiempo”.
Antes, en declaraciones a Axios, a la pregunta de si Estados Unidos estaba influyendo en la caída del gobierno cubano, el presidente expresó: “¿Qué opinan? Después de 50 años, eso es la cereza del pastel. Venezuela lo está haciendo fantásticamente. (La presidenta encargada Delcy Rodríguez) realiza un trabajo extraordinario. La relación con ellos es excelente”.
Y sugirió que el empeoramiento de la situación en Cuba era resultado de su presión, incluido el bloqueo energético. “Es gracias a mi intervención que está ocurriendo”, se vanaglorió. “Obviamente, de lo contrario no tendrían este problema. Cortamos el petróleo, el dinero… todo lo que venía de Venezuela, que era la única fuente”.
En México, la intromisión de EU ha sido a través deprocesos penales abiertos contra los cárteles del narcotráfico, pero últimamente se ha extendido a los narcopolíticos. En Morena se prendieron las alarmas con la solicitud de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York para detener y extraditar al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; al senador sinaloense también morenista, Enrique Izunza, y a otros ocho exfuncionarios y alcaldes del partido guinda. El golpe mediático fue demoledor para el grupo en el poder, pero se agravó políticamente con la entrega voluntaria a las autoridades estadounidenses del General Gerardo Mérida Sánchez y el empresario Enrique Díaz Vega, exsecretarios de Seguridad Pública y de Administración y Finanzas de Rocha Moya, respectivamente.
El antepasado jueves 14 publicamos precisamente aquí que “viejo lobo de mar, el veterano político zacatecano Ricardo Monreal tiene muy claro lo que puede venir si los principales liderazgos de su partido no dan a tiempo un golpe de timón”. Referíamos que el mensaje que había publicado en su cuenta de X, antes Twitter, desnudaba al movimiento de la Cuarta Transformación: “Morena puede y debe seguir gobernando y ganando elecciones sin necesidad de vender su alma al diablo… ahora puede y debe separar el poder político del poder criminal.” Así de claro y directo fue. Y lo escribió días antes de que el director de la DEA, Terry Cole, al comparecer el pasado martes 12 ante el Senado de EU, le asegurara al legislador republicano por Luisiana, John Kennedy, que el proceso penal que habían abierto contra el gobernador morenista de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, “es sólo el comienzo de lo que está por venir en México”.
El llamado de Monreal tuvo efecto, pues a la semana siguiente la presidenta Claudia Sheinbaum presentó una iniciativa de reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales para blindar los comicios, a partir de 2027, con el fin de evitar la postulación de candidatos que estén vinculados con grupos criminales. La propuesta de la mandataria plantea crear una comisión de verificación de integridad de candidaturas compuesta por cinco consejeros del Instituto Nacional Electoral, pero algunos de ellos, como Arturo Castillo y Martín Faz, indicaron que el INE no tiene responsabilidad en las investigaciones para determinar si una persona está ligada o no al crimen, y declararon por separado en entrevista con el diario La Jornada, que en la iniciativa de reforma legal se deberá especificar lo anterior, así como puntualizar claramente lo que se entiende por “riesgo razonable”.
Por su parte, Monreal, en conferencia de prensa el pasado jueves 21, explicó que la primera de las propuestas del grupo parlamentario de Morena busca añadir un inciso D al artículo 41 de la Constitución que permitiría anular las votaciones cuando se compruebe que existió una “intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales”.
Y luego de especificar que una intervención extranjera “puede manifestarse a través de financiamiento, ciberataques, campañas de desinformación coordinadas o presiones diplomáticas”, con el propósito de “vulnerar la independencia política del Estado”, el político zacatecano apuntó que las normas vigentes no prevén dicho fenómeno.
Esta carencia, advirtió, “genera una laguna técnica que dificulta al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), actuar con la celeridad y contundencia necesarias ante injerencias externas que comprometan la soberanía nacional”.
La segunda iniciativa –planteada como un complemento de la anterior– propone modificar diversas disposiciones de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, a fin de reconocer dicha intromisión como una “irregularidad grave”.
Asimismo, se añadiría el artículo 78 Ter a la mencionada norma para establecer que la nulidad por injerencia externa derivará en comicios extraordinarios, en los cuales no podrán participar los partidos políticos que se hayan beneficiado de dicha afectación.
En ese mismo artículo se especifica que las injerencias extranjeras en el ámbito electoral serán “aquellas conductas que impliquen intervención, intromisión, financiamiento, presión, manipulación, coacción o cualquier acto que tenga por objeto influir indebidamente en la organización, desarrollo o resultados de los procesos electorales federales o locales”.
¿Alguien cree que con todo este blindaje legaloide electoral la oposición podrá arrebatarle el poder a Morena y sus aliados de la 4T en la sucesión presidencial de 2030? Más que difícil, francamente se ve imposible. Por lo mientras, habrá que ver si el año entrante sus adversarios –entre ellos algunos incautos que esperan que Trump les haga su chamba– son capaces de quitarles más curules en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión y la mayoría de las gubernaturas que detentan en 17 estados desde 2021.
SUBSECRETARIO DE EU ARREMETE
CONTRA LOS DIPUTADOS DE MORENA
Por cierto, a Ricardo Monreal le debieron haber ardido las orejas, luego de que el subsecretario de Estado estadunidense, Christopher Landau, ex embajador de EU en México, criticó el pronunciamiento emitido por la bancada de Morena en la Cámara de Diputados en apoyo al ex presidente de Cuba, Raúl Castro, tres días después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó formalmente por el presunto derribo de dos aeronaves en el espacio aéreo de la isla.
Según publicó ayer el diario La Jornada, la embajada de Cuba en México compartió el comunicado con el que el grupo parlamentario de Morena expresó su apoyo a La Habana ante las reiteradas agresiones de Washington y manifestaron su “más enérgico rechazo” a la acusación contra Castro y otros ex funcionarios de la isla.
Landau criticó que el documento no fue firmado por ninguna persona en particular: “Lo que me llama mucho la atención es que ahí no aparece el nombre de una sola persona que se responsabilice de manera personal por esta declaración y el apoyo a un régimen abiertamente dictatorial”, señaló en la red social X el subsecretario de Estado, quien además sostuvo que Cuba “no ha permitido una libre elección en 67 años” y que la economía de ese país “ha sido destruida, al grado de que se importa hasta el azúcar y la gente come de los basureros”.
En una publicación aparte, el funcionario estadunidense pidió a los autores del texto que “tengan el valor de autoidentificarse y enfrentar las consecuencias”, y puso en duda “la legitimidad del pronunciamiento anónimo diseminado por la misión diplomática cubana en México”.
¡Hay tiro! ¿Acaso les quitará Landau las visas al zacatecanoy a los diputados del grupo parlamentario que supuestamente “coordina”?