06 de Marzo de 2026

La Variante H3N2 Subclado K causa alerta por contagios y presión hospitalaria

Redacción Agencias | Europa | 11 Dic 2025 - 06:19hrs

La actividad de influenza en el hemisferio norte ha mostrado un incremento inusual y temprano, dominado por la variante Influenza A(H3N2), específicamente el subclado K. Esta variante, identificada en agosto de 2025, ha generado una presión asistencial en hospitales de Europa y Estados Unidos.

El subclado K de la H3N2 ha demostrado ser el subtipo predominante, superando el 84% de las detecciones subtipificadas de Influenza A en algunos países.

En Estados Unidos, los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) han confirmado que la variante K se ha tornado dominante. La temporada anterior (2024-2025) en el país fue clasificada como de alta gravedad, con un estimado de 27,000 a 130,000 muertes por influenza, un máximo registrado en nueve temporadas.

En España la temporada de gripe 2024-2025 causó aproximadamente 33,000 hospitalizaciones y unas 1,800 muertes relacionadas con el virus, según estimaciones del Instituto de Salud Carlos III.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) no indican un aumento de la gravedad de la enfermedad asociada directamente al subclado K, su rápida transmisibilidad eleva el riesgo de colapso de los sistemas de salud.

El brote precoz ha provocado la activación de protocolos sanitarios, por ejemplo en Reino Unido se han reportado saturación hospitalaria con cifras récord de ingresos diarios por gripe. Esto ha llevado al cierre temporal de centros educativos

El virus afecta de manera principal a menores de cinco años y adultos mayores, grupos que registran los mayores picos de incidencia en guarderías, escuelas y residencias.

El CDC y la OMS recuerdan la importancia de la vacunación, aunque la vacuna de la temporada 2025-2026 no fue diseñada específicamente para el subclado K. La inmunización sigue siendo esencial para prevenir la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte. Se recomienda evitar la automedicación, el lavado frecuente de manos y la ventilación de espacios cerrados.