05 de Marzo de 2026

Descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca: El futuro incierto de la megaobra

El 28 de diciembre de 2025, un convoy del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) descarriló en la Línea Z, a la altura de la comunidad de Nizanda, municipio de Asunción Ixtaltepec. La Secretaría de Marina (Semar) confirmó el fallecimiento de 13 personas y lesiones en 98 pasajeros, de los cuales 36 requirieron hospitalización en centros de salud de Matías Romero y Salina Cruz.

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En contexto de la noticia por Filomedios.com | Oaxaca, Oax. | 29 Dic 2025 - 10:17hrs

En la unidad viajaban 241 pasajeros y nueve tripulantes. El incidente ocurrió cuando la locomotora principal salió de la vía, provocando la caída de vagones hacia un talud de aproximadamente siete metros de profundidad. La Fiscalía General de la República (FGR) inició una carpeta de investigación para determinar si el origen del siniestro responde a fallas en la infraestructura, exceso de velocidad o falta de mantenimiento.

Antecedentes y contexto del proyecto
El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) fue inaugurado en su servicio de pasajeros en diciembre de 2023. El proyecto tiene como objetivo conectar los puertos de Salina Cruz, Oaxaca, y Coatzacoalcos, Veracruz, para competir con el Canal de Panamá en el traslado de carga y fomentar el desarrollo regional.

Previamente, el 20 de diciembre de 2025, se registró una colisión entre un tren de pasajeros y un tráiler en Chiapas, sin víctimas mortales. Sin embargo, auditorías recientes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señalaron irregularidades presupuestarias en la rehabilitación de la Línea Z, el mismo tramo donde ocurrió el siniestro actual.

El descarrilamiento ocurrido en Nizanda, Oaxaca, impacta directamente en la viabilidad operativa y política del proyecto estratégico nacional. A continuación se detallan las consecuencias en tres ejes fundamentales:

Consecuencias Económicas
El incidente afecta la confianza de los inversionistas extranjeros y nacionales proyectada para los 14 Polos de Desarrollo para el Bienestar (Podebis). La interrupción del servicio en la Línea Z detiene el flujo de mercancías entre Coatzacoalcos y Salina Cruz, lo que genera penalizaciones contractuales por retrasos en la logística transístmica. La necesidad de una auditoría técnica estructural en los 303 kilómetros de vía férrea implicará una reasignación presupuestaria extraordinaria no prevista en el ejercicio fiscal actual para reparaciones y reforzamiento de suelos.

Consecuencias Políticas
A nivel gubernamental, el siniestro coloca bajo escrutinio la gestión de la Secretaría de Marina (Semar) y de la dirección del Corredor Interoceánico. En el Poder Legislativo, se anticipa la creación de una comisión investigadora para revisar los procesos de licitación y los materiales utilizados en la rehabilitación de la vía, tras los señalamientos previos de la Auditoría Superior de la Federación. El suceso se convierte en un punto de debate sobre la viabilidad de los megaproyectos de transporte ferroviario de pasajeros frente a la priorización del transporte de carga pesada.

Consecuencias Sociales y de Seguridad
El accidente genera un clima de incertidumbre entre los habitantes de las comunidades aledañas a las vías, quienes anteriormente han manifestado preocupaciones sobre la resistencia de las estructuras antiguas. En materia de seguridad, el evento obliga a una revisión de los protocolos de respuesta a emergencias en zonas de difícil acceso geográfico. Además, la pérdida de vidas humanas intensifica las demandas de grupos sociales locales por mayores garantías de seguridad civil antes de normalizar la frecuencia de los viajes de pasajeros en la región.