24 de Agosto de 2026

El dilema y problema de servir a dos amos

Lic. Víctor Murguía Velasco
Contrapunto

| | 24 Ago 2026 - 09:24hrs


Para el jefe actual, la lealtad; para el jefe anterior al que se le debe el despegue, agradecimiento.


Así han visto esto de las lealtades los políticos exitosos que no han terminado quemados por desleales o por pretender servir a dos amos.


 


En la política la lealtad es un valor poco visto. De hecho, la mayoría la ve como obstáculo para avanzar.


Si soy leal, me estanco, sólo estaré supeditado a lo dispuesto por el jefe, no a mis habilidades que pueden llevarme a sitios más elevados y de manera más rápida, piensan muchos.


Hace tiempo escribimos, concluido el mandato de AMLO, que dada la forma de ser de López Obrador podría llegar el momento de que gobernadores, diputados, senadores o funcionarios de alto nivel tuvieran que decidir entre decantarse por él o estar del lado de la presidenta Sheinbaum.


Ahora, tiempo de visas anuladas, extradiciones, estrellita colocada por la DEA, detenciones de capos de la mafia, revelaciones en juzgados de EU, regreso del marino y sanción estadounidense para López Beltrán, es decir, la lumbre cerca de los aparejos, la situación política se torna turbia y los morenistas se dividen.


Son tiempos en que la Presidenta exige lealtad, pero lo mismo hace ya saben quién y entonces —recomiendo, acompañado de una buena dotación de palomitas— hay que ver el espectáculo de para dónde jalan nuestros gobernantes.


A la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, ya la ubicaron del lado de quien la hizo diputada, coordinadora de los legisladores de Morena, senadora, secretaria de Energía y mandataria estatal.


Aseguran fue la mensajera para el extraño retorno de Rocha, apresurándose ella a negarlo.


De por sí no está en los mejores términos con la dirigencia de Morena, ni con el presidente de la Jucopo de la Cámara de Diputados, ni con algunos secretarios de Estado, ni con el auditor general y, de pilón, ¿ahora ni con la Presidenta?


La lealtad no es de boca, se demuestra. Es sabido que quien insiste en decirle al jefe: “te soy leal”, ese es un desleal en potencia o ya lo es y así trata de tapar su traición.


López Obrador le impuso a Sheinbaum a todos los candidatos a gobernadores y a la gran mayoría de quienes llegaron a las cámaras de Diputados y Senadores, ¿cómo reaccionarán estos si estalla una crisis en Morena? ¿A quién le serán leales?