11 de Marzo de 2026

Este lunes, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que cumplimentó una orden de aprehensión en contra de un presunto acosador sexual en el Congreso del Estado. Inmediatamente después, el presidente de la Junta de Coordinación Política de dicho poder, Esteban Bautista, emitió un pronunciamiento en el que enfatizó que no toleran ni tolerarán cualquier acto que ponga en riesgo la integridad de las mujeres. Los hechos se dieron solo un día después del Día Internacional de la Mujer. No se quedaron en discursos, actuaron en consecuencia. Muchos dirán que el acoso sexual es un delito menor, que no amerita cárcel y que, de comprobarse los señalamientos de las dos víctimas, podría enfrentar su proceso en libertad, pero el que públicamente se haya reconocido la situación y lanzado un mensaje contundente de que no se encubrirá a nadie, es un manotazo para muchos otros que seguramente andan pululando por ahí. Debe ser también ejemplo en otros poderes, en otras instancias, en donde esta práctica, desafortunadamente, sigue enquistada y muchos acosadores se creen graciosos lanzando comentarios agresivos y miradas lascivas a las mujeres. Como bien lo dijo el diputado Esteban Bautista, este tipo de acciones son inconcebibles en cualquier ámbito de la vida, más aún en el ámbito del servicio público. Habría que agregar que hoy que es tiempo de mujeres, con Claudia Sheinbaum como Presidenta; con Rocío Nahle como gobernadora, hacerse de la vista gorda ante acciones como estas es inconcebible. En este caso, según se expuso, el Centro de Estudios para la Igualdad de Género y los Derechos Humanos (CEIGDH) fue el primer contacto con las víctimas. Posteriormente, se notificó a la Contraloría Interna del Poder Legislativo para lo conducente y, a su vez, a la FGE. Los protocolos están y son para aplicarse, como se hizo en la Legislatura. Para que usted dimensione lo anterior, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta que Veracruz es el estado con más casos de violencia de género en el país, con el 50.9 por ciento del total nacional. Tan sólo en enero se registraron 36 casos de acoso sexual en la entidad; 474 el año pasado. Actuar en consecuencia no es un tema político; es un tema de congruencia y de responsabilidad como lo está haciendo el Congreso veracruzano. @YamiriRodriguez

Lic. Víctor Murguía Velasco
Contrapunto

| | 11 Mar 2026 - 07:58hrs

Tan mal, pero tan mal está el Sector Salud en Veracruz que el Centro de Alta Especialidad (CAE, antes CEM), acaso el principal hospital del estado, no tiene ni lo básico para curaciones, los enfermos internados padecen hambre, se posponen las cirugías y el personal, angustiado, hasta pone de su bolsillo para comprar artículos elementales.
Quién sabe qué le reporten a Rocío Nahle -presume un almacén bien surtido para cubrir las necesidades de los nosocomios- pero la realidad es la expuesta. Si la Gobernadora fuera hoy de sorpresa al CAE –sin rodeólogos ni zalameros- tal vez se sorprenda e indigne.
Circula en redes sociales un video en el que se ve a Nahle dialogando con personal de hospitales. Le hacen ver problemas administrativos por falta de tóner y papelería y ella dice: Eso me toca a mí, papelería me toca a mí, no al IMSS, y procede a ordenar repartir lo señalado por los empleados.
Y lo de jabones, sí tenemos, están en el almacén, y el otro intravenoso también, agrega la Gobernadora.
Interviene el delegado del IMSS Bienestar, Roberto Ramos Alor, y como siempre dice que verá el asunto apenas salga de la reunión. Ajá, cuando fue secretario de Salud dejó todo de cabeza.
Luego, Nahle expresa que una doctora o enfermera de cada uno de los 60 hospitales deben ser llevadas al almacén general “para que lo conozcan y digan sí hay, no hay, porque ahí está lleno, ¿y para qué?, pues es para ustedes, ni modo que yo quiera tenerlo ahí para tiendita”.


Médicos residentes del CAE acaban de realizar diversas denuncias, unas relativas a abusos administrativos y otras relacionadas con la falta de medicamentos e insumos, lo que ha derivado en suspensiones o diferimientos de cirugías.
Les ordenan cambiar su vestimenta, en tanto el hospital público más importante de Xalapa -señalan en un documento publicado por alcalorpolítico.com- atraviesa por un prolongado desabasto crítico: meses sin poder operar por falta de insumos, pacientes en lista de espera “a quienes tenemos que dar la cara y llamar repetidamente para cancelarles su cirugía”.
No cuentan tampoco ni con uniformes quirúrgicos institucionales, como gorros o botas, además los baños no tienen papel higiénico, ni hay jabón para lavar sábanas ni la ropa hospitalaria.
Eso no es todo. Personas que han estado internadas recibiendo una precaria atención médica advierten que su comida les llega sin cucharas o sin servilletas. Han visto que el personal compra vasos para entregarles el agua.
La comida también les llega expuesta, es decir, sin tapas para los vasos ni en los platos. Los tienen que llevar destapados del área de la cocina hasta las habitaciones de los enfermos.

También señalan que no hay gasas ni bolas de algodón con alcohol, menos los llamados punzocat, que son los catéteres intravenosos utilizados para la transfusión de diferentes soluciones, entre ellos de medicamentos o transfusiones sanguíneas. También es el personal el que, de su bolsillo, saca dinero y compra algunos de esos artículos.

En cuanto a los medicamentos se han percatado que hasta los antibióticos están limitados; de otros más caros, mejor ni hablar.
La comida para los pacientes está limitada y se quedan con hambre.
Además al personal le han quitado prestaciones o le dan la vuelta para entregarlas, como con los vales de diciembre, asunto que terminó en escándalo
La comida del personal consiste en huevos en el desayuno, huevos en la comida y huevos la cena.

Esta situación crítica lleva ya un buen tiempo, pero se ha agudizado en los últimos meses.
¿Qué pasa en el CAE y en otros hospitales de Veracruz?
¿Engañan a la Gobernadora llevándola al almacén general para que lo vea lleno ficticiamente?, ¿Rocío Nahle quiere engañar para intentar hacer menos el problema derivado de falta de dinero, tal vez por los más de mil millones de pesos desaparecidos del Sector Salud durante el gobierno de Cuitláhuac? ¿o alguien se está quedando, para su tiendita y negocito, con los medicamentos e insumos, reportando que los reparte pero no es así?
Si fuera esto último debe haber ceses fulminantes y llevar a los responsables ante la justicia para la aplicación implacable de la ley.