16 de Marzo de 2026
![]() | Lic. Víctor Murguía Velasco Contrapunto |
| | 16 Mar 2026 - 07:43hrs
Antes, el temor de los niños en las calles eran los perros o las banditas rivales. Hoy, el miedo es a nunca volverlos a ver.
El número de personadas desaparecidas en México es enorme, debería provocar rabia, terror y movilizaciones. Las cifras varían mucho, pero las más bajas indican cien mil y otras suben hasta más de 130 mil.
En Veracruz, la Red Lupa y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD) exponían, hasta el año pasado, la desaparición de alrededor de 6 mil 500 personas.
Este fin de semana Diario de Xalapa publicó la información de que a doce años de la desaparición de Argenis Yosimar Pensado Valencia y Antonio de Jesús Viveros Ladrón de Guevara sus familias mantienen la búsqueda y la esperanza a pesar de la falta de avances oficiales. Uno desapareció un 14 de marzo y otro el 16, ambos de en 2012.
Son doce años de zozobra, de estar esperando algún resultado, alguna guía, algo que nos indique dónde está o qué hicieron con él, expresó Elena Ladrón de Guevara, madre de Antonio e integrante del Colectivo Familiares en Búsqueda Xalapa.
Fabiola Pensado, madre de Argenis, expuso: “mi hijo salió ese domingo entre ocho y media y nueve de la mañana. Lo vi salir, lo vi cómo iba vestido, Iba a un departamento donde vivía supuestamente el administrador de un lugar donde iba a trabajar. Salió y ya no regresó”.
Estas narraciones se reproducen en al menos 6 mil 500 hogares veracruzanos y las autoridades hacen lo mínimo, hasta parece que no quisieran dar con ninguno de los desaparecidos, pues ponen trabas, acusan a las madres buscadoras y reducen el presupuesto.
Uno de los más severos reclamos al exgobernador Cuitláhuac García es por su falta de palabra con los colectivos de búsqueda. Los utilizó en su campaña por la gubernatura, les hizo una promesa muy sentida desde la plaza Lerdo al tomar posesión y luego no realizó nada, les dio la espalda.
El problema de las desapariciones empezó a agudizarse desde el gobierno de Vicente Fox, al dispararse la violencia generada por los cárteles de las drogas, pero con la 4T, definido a si mismo como un gobierno de humanismo mexicano, es muy poco lo realizado para evitarlas y apoyar a los colectivos.
Las fiscalías son una tortura para los familiares de los desaparecidos, pues la indiferencia es lo primero, para luego pasar a nulas investigaciones y la Comisión Estatal de Búsqueda fue un insulto de Cuitláhuac, pues la mantuvo prácticamente todo su gobierno sin titular.
Los cinco municipios con más desapariciones son los de Veracruz, Xalapa, Córdoba, Poza Rica y Coatzacoalcos, en ese orden. Llama la atención Xalapa, porque en apariencia hay menos violencia, pero sería un punto en el que la delincuencia organizada opera para secuestrar a mujeres.
Lo peor de esto es que, por un lado, la violencia y actividades del crimen organizado siguen en niveles muy altos, pese a los golpes de las autoridades que no pasarían de ser llamativos y, por otro, el respaldo a los colectivos de búsqueda continúa siendo más de palabra que en los hechos.
Hubo una vez un México en donde la mayoría de los niños iban solos, a pie o en el transporte urbano, a las escuelas. Hoy, infinidad de padres deben multiplicarse para acompañarlos por temor a no volverlos a ver.