23 de Abril de 2026
![]() | Dr. Emilio Lozano Flores Reflexiones de la vida diaria |
| | 13 Abr 2026 - 00:11hrs
Nuestra existencia se basa en la conexión de 2 principios: El pensar y el actuar, de donde parte el principio de realidad concreta, donde se albergan las condiciones mentales, físicas y emocionales, como resultado biológico de más de 86 millones de neuronas que dan función a los pensamientos y el control a cada una de las funciones orgánicas, además de comprender el motivo de nuestro existir ya que este no es fijo, pues cada ser humano es un proyecto, no es un objeto puesto que lleva un estado psicológico por ser la sumatoria del estado físico, más las emociones, más el conocimiento actual, lo que forma nuestro presente, siendo este punto el que determina nuestro pensamiento y su relación con el mundo, donde obviamente debemos considerar nuestras capacidades individuales en la abstracción, autoconciencia, análisis de lenguaje y simbolismos, interpretando al ser del que proviene y que sentido busca al expresarse, (es decir tomar las cosas de quien vienen), ya que todo esto relacionado en su conjunto nos define quienes somos en este momento, tal y como lo describe el filósofo español José Ortega y Gasset…”Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”. Por lo tanto nuestra mente juega un papel muy importante de manera muy sutil a través de la apertura o sesgos de confirmación, de lo superficial o catastrófico que se pueda evaluar algún tema, y de los efectos negativos que la rumiación genera a nuestros pensamientos.
Por lo tanto nuestro pensamiento parte de nuestra naturaleza humana, habiendo un sin fin de posturas y contra posturas al respecto, mencionaré solo 2 ejemplos: Nicolás Maquiavelo autor de la novela el príncipe en el año 1513, en el capitulo XVII, nos dice que la naturaleza del ser humano es malvada por ser ingratos, volubles, simuladores, cobardes ante el peligro y ávidos de lucro, menciona 4 rasgos fundamentales: Egoísmo y ambición( Beneficio propio),ingratitud e interés (deslealtad), Miedo y amor (El amor se olvida pero el temor nunca), manipulación (justifica el mal, al decir que el fin justifica los medios), sin embargo el filósofo francés Jean Jacques Rousseau durante la ilustración hablo acerca de la bondad de la naturaleza del hombre.
En su discurso sobre el origen de la desigualdad y el contrato social pues nos dice “El hombre nace libre, y sin embargo en todas partes se encuentra encadenado” y en el buen salvaje nos confirma “El ser humano es bueno por naturaleza y que la sociedad y la propiedad privada lo corrompen”. Por lo tanto hay un interés común que va más allá de la suma de los intereses individuales.
¿Entonces que define nuestros pensamientos?. Nuestro cerebro y su biología, la neuroquímica con la dopamina, la serotonina y el cortisol que regulan nuestra ansiedad, creatividad, obsesividad, además de la estructura de nuestra amígdala cerebral ubicada en el lóbulo temporal que influye sobre los miedos y temores, o la corteza prefrontal que trabaja en el razonamiento y la planeación, así como nuestra genética al establecer que pensamos, y la tendencia del pensamiento, es decir pesimista, impulsivo, analítico, todo esto basado en las experiencias y aprendizaje que guarda la memoria de acuerdo a sus condicionamientos, traumas, éxitos o fracasos, mismos que se van modificando con la actualidad del entorno a través de los estímulos, cultura, lenguaje de la gente a tu alrededor, pues los pensamientos se contagian como se observa en el sistema de creencias y valores ampliamente observado en las asociaciones religiosas y grupos de autoayuda, donde se trata de mejorar a través de los esquemas mentales, viéndo en un mundo peligroso oportunidades en lugar de amenazas, fortaleciendo la identidad positiva, filtrando pensamientos que favorezcan el estado psicológico, físico y emocional.
Cabe señalar que en promedio se tienen 60,000 pensamientos al día y un 90% son repetidos, así que si nuestros pensamientos definen una conversación entre la biología, la historia, y el entorno global entonces nosotros somos los únicos responsables de dirigir hacia donde decidimos mirar.¿Qué define nuestros actos?. Bueno basta con recordar que los actos son el resultado final de una cadena de pensamientos y creencias, de emociones y de impulsos, hábitos y condicionamientos cuando por lo menos el 50% de lo que hacemos cada día son hábitos, aquí entran en juego los incentivos y las consecuencias bajo cada contexto o situación, mismas que se encuentran dentro de la cobertura de nuestros valores y voluntad. Aristóteles dijo… La virtud no es pensar bien, es actuar bien repetidas veces…, así como también Viktor Frankl menciono dentro de un campo de concentración en su libro “El hombre en busca del sentido”…”Entre el estimulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder de elegir” … y es aquí donde se trabaja con nuestra capacidad real, ya que al final cada quien es dueño de sus actos.
¿Qué factores perjudican nuestro pensamiento?. El estado físico y emocional con estrés crónico por falta de descanso o falta de sueño, el hambre o la baja de glucosa, sesgos de conocimiento, pensamientos anclados o predisposiciones, pensamientos no analizados, fragmentados o poco profundos, en ocasiones la falta de silencio para que se renueven las ideas, o la llamada cámara de eco que solo muestra una versión del mundo pues nos vuelve predecibles, las creencias rígidas, con un pensamiento del todo o nada, donde es éxito o fracaso, y quizás la más negativa de todas la imperiosa necesidad de tener razón pues se pierde perspectiva.
¿Qué factores favorecen nuestros pensamientos?. Sueño de calidad de 7 a 9 horas, movimiento y ejercicio, hidratación y alimentación correcta, trabajar en el sesgo de confirmación, tiempo de silencio, evitando activamente el aburrimiento, escribir para pensar, mejorar cada ambiente con ideas basadas en la diversidad de criterios, pues genera reflexión, menos multitareas y más contacto con la naturaleza, descanso estratégico y aprender nuevas cosas.
¿Cómo se puede evaluar la calidad de nuestros pensamientos?. En sí no hay una forma especifica, pero hay 3 áreas que siempre es necesario considerar, la psicológica evaluando claridad, lógica, flexibilidad, autocritica y finalidad del pensamiento, por otra parte la neurocientifica recordando nuestra integridad anatómica y funcional, memoria y capacidad de sintetizar e integrar pensamientos positivos, y por último considerar a nuestros pensamientos con los filtros que expuso Sócrates como si fuera cualquier información, 1) Es verdadero de nuestro pensamiento, 2) Es bueno nuestro pensamiento, 3) Es útil nuestro pensamiento. Y si no pasaran estos 3 filtros, mejor analizar nuevamente lo que estamos pensando.
Mi opinión al respecto, es que los hombres no son buenos o malos, pues son sus actos los que definen, porque el acto es lo único observable y medible lo que impacta en el mundo real, así que la gente no es buena o mala por naturaleza, ya qué solo cosecha en su vida todo aquella semilla que sembró. Pero como siempre la mejor opinión es la de ustedes nuestros queridos lectores, y antes de que nuestra mente juegue con nosotros, mejor tengamos un espacio de reflexión y retroalimentación.
En el correo drmelf1968@gmail.com estoy a sus órdenes