09 de Junio de 2026
![]() | Dr. Emilio Lozano Flores Reflexiones de la vida diaria |
| | 08 Jun 2026 - 15:32hrs
Inicio esta reflexión cargada de sentimientos encontrados, por lo que les pondré de inmediato en contexto, el pasado 30 de abril tuve una entrevista, donde el tema central fueron los terribles datos que se producen cuando se presentan accidentes en motocicletas, incluso en los últimos 15 días, he visto 5 pacientes con diferentes afectaciones, 3 de ellos con lesiones en diferentes partes del cuerpo, y a quienes se tuvo que intervenir quirúrgicamente sin mayores complicaciones, pero por desagracia se espera una secuela permanente en uno de ellos, otro caso fue narrado en una charla común por un trabajador de la construcción,quien hace 5 años tuvo un grave accidente y que por la gracia de Dios pese a la cinemática de la colisión y meses de atención médica se pudo reintegrar a la vida cotidiana, y hoy al platicar del tema muestra con cierta ansiedad las imágenes captadas de su accidente pero en su mirada se observa ese frio vacío de haber estado tan cerca de la muerte,…” diciendo aquí estoy y le sigo”…, su voz permanece firme pero introversa, y el día de ayer por la mañana mientras transitábamos por una concurrida avenida, presenciamos el cadáver de un joven acaecido en la cinta asfáltica, totalmente inerte con un automóvil destrozado del costado izquierdo delantero y una moto con la rueda delantera girada 180º. Posteriormente se conoció su edad solo 18 años, minutos más tarde,circulo un video que capta el impacto. Con solo un impulso al acelerar inútilmente se pierde dramáticamente una vida.
Cabe señalar que a pesar de tantos años de estar relacionado con la vida hospitalaria, en donde evidentemente he visto de todo, sin que esto no deje de ser una experiencia distinta en cada caso, y cada una representa el dolor de la afección humana por lo que hice un análisis breve de lo que significa una vida destruida, y que esta destrucción se presenta en un instante, un momento de enojo, una falta de control ante una reacción impulsiva, o el quizás no guardar unos instantes de silencio, de cavilación para despejarse cuando la emoción domina la mente y que en otro momento tal vez no hubiesen tenido tan fatales consecuencias, pues solo bastan unos minutos que destruye lo que tardo toda una vida en construirse, y que en la gran mayoría de las veces se presenta el arrepentimiento de las partes aún en los conflictos interpersonales, ya que para que haya un problema debe haber al menos dos opiniones distintas,y eso implica que cada problema tuvo un momento para llegar a la conciliación antes de la debacle, todo esto entendiendo que cualquier emoción por intensa y fuerte que esta sea, solo duran unos momentos pero los hechos y sobre todo las palabras sin control pueden afectar para siempre.
Epícteto y Marco Aurelio, 2 de los más grandes filósofos estoicos de la historia, no tan solo comprendieron eso, sino compartieron con el mundo…” Que el hombre más fuerte no es él que explota, sino quien llega a gobernar sus reacciones” … dicha frases cargada evidentemente de un profundo sentido, puesto que todos los días estamos expuestos a las agresiones propias y extrañas, a consideraciones y opiniones que en la enorme mayoría de ellas muy probablemente jamás vamos a coincidir, incluso las podemos llegar a considerar como una falta de respeto a nuestra persona y nuestro intelecto, y en ese preciso momento es donde se observa en el horizonte el verdadero desafío interior, el no tratar de controlar el mundo, no tratar de controlar a otros, no luchar por controlar a los demás, ya que solo con controlarse así mismo, la batalla no estará perdida, pues a fin de cuentas en cualquier conflicto siempre hay perdidas aun dentro de los ganadores, iniciando por la paz interior, la pérdida de la tranquilidad y de los pensamientos propositivos que se ven detenidosaunque después retomen su camino, un mal momento siempre afecta física, orgánica y mentalmente. Saber que cualquiera puede hablar desde el dolor, el rencor, el coraje, la jactancia, desde esos impulsos incontrolables que llevan cualquier situación al caos y a un abismo que una vez que hay caída libre, simplemente no tiene fondo y deja daños tan recónditos que muchas veces tardan años en subsanar, cuando en realidad todo se reduce a un solo evento fisiológico, la poderosa respiración, es decir que nuestro cerebro este lo suficientemente oxigenado para que en ese respiro se observe un pequeño resquicio que justo sucede entre la emoción y la reacción, siendo el preciso instantepara demostrar la verdadera fuerza, que es la que nos indica callar antes que herir, actuar claramente no desde el caos sino de la objetividad emocional antes de destruir, ya que cuando la emoción y la ira no se controlan terminan castigando más que el origen que la provoco, rompiendo muchas relaciones por firmes que estas sean.
Así que como conclusión comentare, que teóricamente existen caminos menos agresivos que una respuesta violenta, al menos es una opción que cada individuo decide tomar.
El silencio dice tantas cosas, máxime en los momentos de mayor tensión, no como una falta de respeto a las personas involucradas, tampoco como un franco desafío ante un enojo inminente, no, pues simplemente hay que dejar madurar a la impulsividad y esperar que el corazón se deje de manifestar desde la herida, pero fundamentalmente en marcar a partir del conflicto el amor propio de entender con dignidad que quizás somos o fuimos culpables de una parte de ese problema , algo que con o sin intención perjudico ,y que sea la honestidad la que se demuestre ya que es la única ruta para resolver los problemas, y más aún solo con el control de tus emociones se modifica el entorno y obviamente los resultados.
Así que les invito a que recordemos que la parte más obscura de la noche es la alborada solo minutos antes que salga el sol, que la fe que profesemos siempre será más grande que nuestros problemas, que no hay enfermedad que dure cien años ni enfermo que la resista, y que el primero que perdona es quien más ama, que albergar dolor, tristezas y amarguras solo afecta tu salud, y que una sonrisa no cuesta nada y vale todo, ya que esto no es ser obsesivamente positivo, pero algo es muy cierto y lo describe la biblia…” La blanda respuesta quita la ira, más la palabra áspera hace subir el furor”… Proverbios 15:1. Pero como siemprela mejor opinión es la de ustedes nuestros queridos lectores esperando su retroalimentación al correo drmelf1968@gmail.com Reciban fuerte abrazo y bendiciones