04 de Julio de 2026

Tener razón no es ganar

Dr. Emilio Lozano Flores
Reflexiones de la vida diaria

| | 03 Jul 2026 - 15:40hrs

Cuántas veces hemos visto que situaciones tan pequeñas se vuelven incontrolables, simplemente por no haber sabido cómo manejar un espacio de silencio, antes de que se presentaran mayores consecuencias, que difícil es aceptar que no siempre se tiene razón, o más aun teniéndola, saber que lo más prudente es esperar para que las cosas pasen o tomen un momento de serenidad, pues no vale la pena generar conflictos que muchas veces son peores que la causa inicial de una discusión, sobretodo porque muy pocas veces te detienes a pensar que cuando se empieza una discusión lo más fácil es llevarse por la emociones , incluso sin querer se tiene como principio de referencia que el ganar una discusión nos significa demostrar que tenemos razón, aunque en muchos casos quien conserva la verdadera razón esta en quien guarda la prudencia, ya que cuando se genera algún problema la posición de defensa y ataque hace que se magnifique la voz y esta se eleva, la paciencia empieza a desaparecer a veces en forma progresiva pero la mayoría de la veces de manera muy rápida y explosiva, llegando a perder el control sobre nosotros mismos, sobre nuestras palaras ysobre nuestros actos, imposible de pensar que la victoria mayor sea el control de nosotros mismos, y esa pérdida de control cuando posteriormente se analiza mucha veces no sabemos, ni entendemos que pasó, ni siquiera nosotros mismos nos explicamos, pues el único objetivo es ganar o intentar ganar la discusión.


Haciendo un ejercicio de reflexión, no es mala la idea de analizar nuestras características personales, la naturaleza de nuestro carácter, nuestras fortalezas y nuestras debilidades, inclusive tratar de moldearnos y poner a prueba nuestra capacidad de resistencia, de comprender que la calma soluciona muchas cosas y si no la soluciona por lo menos no las empeora, entender que hay más opciones y otros caminos antes de una respuesta confrontante ante las críticas, las contradicciones o las provocaciones, en la biblia se dice …”que Dios te conoce por tu nombre, pero que el diablo te acusa por tus pecados”…, entonces debemos de asumir que cuando hay una reclamación airadasobre tus errores, esta no son de entrada con la mejor intención o con elánimo de corregir o ayudar, sino de exponer y afectar, siendo muy propio dar las felicitaciones en publico y las reprendas con discreción siempre deben ser en privado, pues nunca será necesario la manifestación de exhibición con el afán de una demostración de poder.


Por lo tanto, una de las principales formas de avanzar en la redirección de nuestra conducta y mantener un carácter firme, ecuánime y respetuoso es escuchar, ya que si bien el contenido de cada mensaje puede llevar malas palabras, sentimientos de envidia, o mal intencionadas, mismas que honestamente lo mejor es ignorarlas o reírse de esos conceptos erróneos que solo cada quien conoce, pero quizás en otras ocasiones se digan algunas verdades que bien valdría la pena tomar en cuenta para  modificar y que pueda ser el principio de una vida mejor para el resto de la existencia.


Si se tuviera la tranquilidad y la frialdad suficiente para evaluar conscientemente que siempre nos necesitamos los unos a los otros en mayor o menor medida, aunque de momento no lo reconozcamos, sabremos que la mayoría de las ocasiones cada discusión solo empeora las circunstancias y se pierde mucho tiempo y muy valiosos entre la pelea y la preparación de una respuesta defensiva, cuando lo ideal es escuchar e intentar comprender antes de responder cada palabra, pues tiene un enorme peso cada concepto cuando de agresiones  se trata,  ya que  las palabras hirientes son como las balas que una vez disparadas nadie las puede detener, saber también que todas las opiniones son dignas de ser tomadas en cuenta, que no todas las opiniones merecen una batalla, que muchas personas no buscan la verdad, pues solo buscan discutir, incluso gozan con el conflicto y que al involucrarse solo arrojamos leña seca a un fuego intenso.


Es por eso que la prudencia determina la conducta en la respuesta y nos ubica en elegir que batallas pelear, esto no significa debilidad, falta de carácter o falta de criterio, sino saber hacia dónde dirigir nuestras energías y en darle la justa medida a cada cosa, no tan solo con la intención de tener razón o simplemente por orgullo. ya que este orgullo mal empleado puede ser un pésimo conductor, pudiendo tomar rutas y rumbos completamente distintos a lo que una sana conversación pueda solucionar, Puesto muchas veces ni siquiera nos molesta lo que se dijo, pero lo que si afecta es el daño al orgullo recibido, es decir un ego herido es mas letal que todo  el contenido o entorno por el cual se creó la discusión, y en ese caso no hay respuesta consciente que valga la pena y  es mejor poner tierra de por medio y que las aguas tomen su nivel en algún momento  


 


 


 


 


Para cerrar este espacio de reflexión hago algunas recomendaciones al respecto:


A) Siempre será mejor admitir la posibilidad inminente de que se puede estar equivocado, y admitiendo esa equivocación con humildad recibir la derrota en la discusión, en realidad no pasa nada desfavorable el saber que como humanos nos equivocamos.

 


B) Es de sabios cambiar la opinión de sabios es cambiar de opinión pues es finalmente es la mejor señal de crecimiento y nos acerca a la verdad y la paz interior.

 


C) Saber de antemano que nadie puede controlar las palabras de los demás, pero nosotros somos responsables de nuestras respuestas.

 


D) Que no existe ninguna manifestación en el carácter de los demás que nos sea posible controlar, pero si la reacción que se genere en cada uno de nosotros.

 


E) Que existen detalles que marcan totalmente la diferencia pues unos segundos de calma evitan largos días de arrepentimiento.

Me despido enviando un fuerte abrazo, y recordando lo expresado por Abraham Lincoln…” La mejor manera de ganar una batalla es evitar la discusión” … pero como siempre la mejor opinión es la de ustedes nuestros queridos lectores esperamos su retroalimentación al correo drmelf1968@gmail.com